10% inspiración, 90% transpiración

Rápido, rápido, que se acerca la hora. Rápido, rápido que sólo tengo 2 horas para terminar. Rápido, rápido que se va el tiempo. Rápido, rápido que voy lenta. ¿Qué hago para que llegue la inspiración? Pues para empezar, calmarte, la inspiración es de esa sensación de aire que nos hace respirar, soñar y sentir. Mientras más presionada se siente, menos aparece, busca un refugio para no ser encontrada y al perderla empezamos a transpirar, como si la tuviéramos que buscar en un bosque lleno de piedras y recovecos, donde tenemos que buscar bajo las ramas o sobre los arbustos, donde hay animales peligrosos que nos pueden saltar sin previo aviso. La mejor manera de encontrarla es a través del juego o del color. Piensa en palabras que te gusten y juega con ellas, o saca un cuaderno y pónte a dibujar o si no quieres dibujar sólo colorea y colorea, entonces sin darte cuenta llegarán las ideas, podrás ir pensando en temas, situaciones protecciones, comida (ay, esa no), puedes imaginar algo con los ruidos que están alrededor, por ejemplo en este momento acaba de pasar un avión y puedo imaginar el lugar al que quiero viajar (en este momento es el mar, en otro momento podrá ser cualquier otra cosa), imagino el sol, la playa, el mar, los cocos, la brisa y como corro para abrazarlo y decirle que siempre ha sido importante en mi vida, que lo he extrañado mucho y que me alegra regresar junto a él, ups, ¿ven?, así es como se llega a ella, sin vueltas, sin presiones y sin transpirar, o si eso es lo que les gusta a ustedes, compren un buen desodorante de olor espectacular, así podrán atraer un personaje que los inspire para escribir, o para poder invitarlo a conversar y olvidar a quien andaban buscando. Eso sí cuando empiecen a imaginar, pónganse a escribir porque si no perderán las ideas y éstas no volverán de la misma forma.

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