La luz plateada
La luna nos hace alucinar, desde que uno imagina figuras en su faz, hasta sentir que tiene algo mágico en su luz (que ni siquiera es de ella sino del sol).
Nos hace imaginar una vaca saltándola, una luna de queso, una sonrisa de gato o que alguien amado está viendo la luna al mismo tiempo que nosotros.
Nos puede hacer sentir felices, tristes, creativos, amorosos, intrépidos.
Nos puede perseguir por una carretera o jugar a las escondidillas.
Nos ayuda a ver o nos apaga la luz por completo.
Dicen que la mujer se parece a las facetas de la luna, por sus múltiples facetas, pero yo creo que es un invento pues todos los humanos pasamos por diferentes estados de ánimo.
Pero ¿por qué la luna nos hace sentir diferentes? como si de día uno fuera diferente persona. Yo siento como si el día fuera para correr, disfrutar del sol (obviamente no en exceso), para estar en actividad todo el tiempo, digamos algo más físico, pero por la noche toda esa actividad es a nivel intelectual, como para dar rienda a la creatividad y por supuesto debo confesar ser noctámbulo, trabajo mejor de noche que de día, por eso la mascota de este blog es un vampiro, porque los dos salimos a disfrutar de la serenidad del silencio, de la magia de la luna, de la suave brisa con aroma a huele de noche y con esa sensación de expectativa por lo desconocido, lo que puede salir de las sombras o sonidos extraños que pudieran escapar.
A lo mejor la explicación es esa, ponemos más atención pues no hay tantas distracciones y por eso podemos sentir más cosas y con mayor intensidad, podemos sentir la respiración de el disco duro de la compu mientras nuestra cabeza piensa y piensa miles de cosas tratando de hacer una historia que sale del corazón y de las sensaciones mundanas.
Nos hace imaginar una vaca saltándola, una luna de queso, una sonrisa de gato o que alguien amado está viendo la luna al mismo tiempo que nosotros.
Nos puede hacer sentir felices, tristes, creativos, amorosos, intrépidos.
Nos puede perseguir por una carretera o jugar a las escondidillas.
Nos ayuda a ver o nos apaga la luz por completo.
Dicen que la mujer se parece a las facetas de la luna, por sus múltiples facetas, pero yo creo que es un invento pues todos los humanos pasamos por diferentes estados de ánimo.
Pero ¿por qué la luna nos hace sentir diferentes? como si de día uno fuera diferente persona. Yo siento como si el día fuera para correr, disfrutar del sol (obviamente no en exceso), para estar en actividad todo el tiempo, digamos algo más físico, pero por la noche toda esa actividad es a nivel intelectual, como para dar rienda a la creatividad y por supuesto debo confesar ser noctámbulo, trabajo mejor de noche que de día, por eso la mascota de este blog es un vampiro, porque los dos salimos a disfrutar de la serenidad del silencio, de la magia de la luna, de la suave brisa con aroma a huele de noche y con esa sensación de expectativa por lo desconocido, lo que puede salir de las sombras o sonidos extraños que pudieran escapar.
A lo mejor la explicación es esa, ponemos más atención pues no hay tantas distracciones y por eso podemos sentir más cosas y con mayor intensidad, podemos sentir la respiración de el disco duro de la compu mientras nuestra cabeza piensa y piensa miles de cosas tratando de hacer una historia que sale del corazón y de las sensaciones mundanas.
definitivamente amo la luna, me hace sentir feliz. Te dejo esta fotito y este poema que vale la pena leerse una y otra vez, por lo hermoso que es. http://interplanetarydesign.blogspot.com/search/label/luna
ResponderEliminarPor cierto sí está mal la hora en tu blog, en el post de arriba puse mi comentario a las 20:52 y decía que a las 18:52
Abrazos :D